un filo de luz

UN FILO DE LUZ, Andrea Camilleri

Nuestro querido Salvo Montalbano envejece mal. Me refiero al personaje, no a la calidad de las novelas que protagoniza. En esta nueva entrega de la saga, vuelve a sus momentos más oscuros de introspección y melancolía. Y el título de la novela, Un filo de luz (2014) tiene una importante carga metafórica.

El robo de una joyería de Vigata no parece un caso demasiado estimulante para arrancar al comisario de su estado depresivo, pero, una vez más, lo que parece un incidente menor pronto se convierte en una trama mucho más compleja.

Gracias a la investigación policial, la verdad se muestra poco a poco, como un filo de luz que ilumina una estancia a oscuras, poniendo de relieve un feo asunto relacionado con el tráfico de armas. De forma paralela, también la luz se abre paso en la mente y el corazón de Montalbano, que recupera la mejor versión de sí mismo en lo profesional y parece rejuvenecer en lo sentimental.

Un cierto sabor a despedida

Pero hay algo diferente en esta novela. Esta vez, Camilleri se emplea a fondo en la tarea de explorar la dualidad interna de Montalbano: un hombre profundamente comprometido con su trabajo y la búsqueda de justicia, pero al mismo tiempo un ser humano lleno de dudas e inseguridades.

El autor lleva a su propia creación al límite con la irrupción de una nueva mujer en su vida. Esta circunstancia hace saltar por los aires su relación con Livia, ya de por sí complicada por los años y la distancia.

Había momentos en que el amanecer sobre el mar le devolvía un instante de esperanza, pero el resto del día se encargaba de arrebatárselo.

Un filo de luz es, en mi opinión, una de las mejores novelas de la serie. En ella se combinan de forma muy sutil y lograda la trama policial con los dilemas personales del protagonista. Tampoco faltan los habituales toques de humor que le dan «sal» a la narración. El resultado es una historia emocionante y profundamente humana. Y, aunque no es la última novela de la saga, en sus páginas podemos percibir cierto sabor a despedida.

Para quienes ya conocen al comisario Montalbano, esta novela es una lectura obligada, puesto que nos brinda una nueva visión de su compleja personalidad. Para los nuevos lectores, es una excelente introducción al universo de la serie. Pero por encima de todo, Una lama di luce es un ejemplo brillante del talento narrativo de Camilleri. Ausente, pero nunca olvidado.

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