Algo ha pasado (1972), de Joseph Heller, no es una novela fácil de leer. Aun así, está considerada una obra maestra de su época, valorada por ser una amarga crítica social del modelo de éxito estadounidense de los años 60. Un modelo representado por una generación de ejecutivos ambiciosos, inmorales, triunfadores y, sin embargo, profundamente infelices.
El protagonista y narrador, Bob Slocum, es uno de esos hombres de negocios arrojados y sin escrúpulos. Su vida parece perfecta. Lo tiene todo: un trabajo muy bien pagado, una familia, una casa grande y preciosa… Pero esa es sólo es la brillante carcasa de una vida vacía, de un hombre perdido.
A lo largo de la narración, en un monólogo interior tan extenso como fragmentado, Slocum expone sus pensamientos más íntimos sobre su trabajo, su familia y su infancia. Al rascar el fino barniz del éxito afloran dudas, rencores, remordimientos y miedos existenciales. El título Algo ha pasado alude a un evento oscuro, indefinido o reprimido que parece haber trastornado su vida, aunque este nunca llega a ser explicado de forma clara.
La narrativa no sigue una estructura lineal tradicional. La historia avanza a través de digresiones y repeticiones obsesivas que son un fiel reflejo del estado mental inestable del protagonista.
Esta fórmula narrativa circular, con frases que se repiten y reformulan constantemente, como si el protagonista estuviera atrapado en un ciclo de pensamientos, fue diseñada de forma intencionada por el autor. Con ella consiguió dotar de gran fuerza al retrato psicológico del protagonista aunque, hay que reconocerlo, también puede resultar agotador para el lector.
“Tengo un trabajo. Tengo una familia. Tengo una casa. Tengo una secretaria. Tengo un coche. Y no tengo nada.”
Si bien Slocum es descrito como una persona egoísta, ambiciosa y dañina, en realidad no es más que una víctima más. Un ser alienado, condenado a dar vueltas sin fin en la misma rueda: el trabajo extenuante, la eterna búsqueda del éxito, el culto al dinero… Como cosecuencia de eso, Slocum vive atormentado por la constante amenaza del fracaso, temiendo la traición de sus jefes y sus colegas.
Leyendo esta novela, uno puede llegar a sentir que se trata de una obra experimental. La falta de una estructura o trama convencional, así como la ambigüedad de los pensamientos y actos del protagonista, son bazas arriesgadas. Una apuesta de todo o nada: o te enganchas a la novela como quien se engancha a una droga o acabas abandonándola por agotamiento.
Something happened es una lectura sombría y no apta para cualquier paladar. Densa y perturbadora, probablemente demasiado larga, pero de esas que el lector acaba evocando cuando ha pasado ya tiempo, con un sutil regusto amargo en la boca.
