nido vacio

NIDO VACÍO, Alicia Giménez Bartlett

Me he declarado muchas veces fan de la saga de novelas de la inspectora Petra Delicado. He alabado en muchas ocasiones sus interesantes tramas, pero sobre todo las aventuras y desventuras de la dupla protagonista: el maravilloso tándem que componen Petra y el subinspector Fermín Garzón. Pero no estoy seguro de que Nido vacío (2007) sea el título más brillante de la serie.

Se podría decir que esta es la novela más extrema de la saga. Por varios motivos. Por una parte, nos encontramos con un caso realmente desagradable, ya que obliga a nuestros investigadores a asomarse al sórdido mundo de la pornografía infantil. Algo para lo que ni siquiera Garzón, curtido en mil batallas, parece poder sobrellevar.

La historia se inicia de una forma muy peculiar. A la inspectora le roban el bolso de la manera más estúpida: mientras está haciendo aguas menores en un baño público. Lo más preocupante es que el ladrón es una niña de corta edad. Y en el bolso está el arma reglamentaria de la inspectora.

El orgullo herido de Petra Delicado y las burlas de la comisaría son lo de menos (un policía que se deja birlar la pistola mientras hace pipí es algo bastante vergonzoso). Lo realmente preocupante es que su pistola ha sido utilizada para cometer un asesinato. Las pesquisas no parecen conducir a ninguna parte, pero a medida que avanza la investigación va tomando forma ante los ojos de Petra y Fermín una realidad difícil de digerir.

El desgaste psicológico de este caso parece ser devastador para Petra, que llega a plantearse muy seriamente dejar la profesión. Pero como Dios aprieta, pero no ahoga, habrá nuevos sucesos en su vida sentimental que la harán recuperar un poco de ilusión por la vida.

Un epílogo innecesario

Pareciera como si Alicia Giménez Bartlett se hubiera arrepentido un poco de arrastrar a sus personajes a la ciénaga que supone investigar un caso de estas características. Ha puesto a prueba a sus hijos literarios, llevándolos al límite, forzando demasiado la máquina. Esta vez, los clásicos toques de humor de la serie han sido insuficientes como alivio ante el horror.

Tal vez por eso la autora se vio obligada a añadir un epílogo por triplicado con tres escenas nupciales (no digo más, ya que hay algunas sorpresas) más propias de una comedia romántica de esas que ponen en la tele los fines de semana que de una saga de novelas policiacas.

Dicho en corto: puedo entender el porqué de estos epílogos, que también (eso hay que admitirlo) sirven para enriquecer el universo de la serie. Sin embargo, en mi opinión son totalmente superfluos y demasiado pastelosos. ¿Esto es novela negra o novela rosa? Menudo lío.

Un comentario en “NIDO VACÍO, Alicia Giménez Bartlett

  1. ¡Hola! Que pena que la autora no pudiera mantener la calidad de una premisa tan interesante, la primera parte me llamó la atención. Pero bueno hay veces en que los escritores quieren salirse de su zona de confort y por lo menos pudo hacerlo, seguro que le sirve de experiencia para no cometer los mismos errores.

    Lo de tres escenas nupciales me hizo gracia, para mí que la autora vio «Tres bodas y un funeral» y quiso ver si podía replicar la formula XD ¡Saludos!

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