veneno para escritores

VENENO PARA ESCRITORES, Nicola Lecca

En tiempos de premios literarios desprestigiados y libros superventas firmados por gente incapaz de construir una frase con sujeto, verbo y predicado, títulos como Veneno para escritores (2024), del italiano Nicola Lecca, se erigen como un necesario acto de justicia. O de venganza, según se mire.

Estamos ante una novela policiaca diferente, mordaz y divertida, que explora los mecanismos ocultos (aunque no tanto) que sostienen a la industria editorial actual. Con una ironía que nunca cae en el cinismo fácil, el autor construye una historia que es a la vez sátira, thriller y reflexión.

La trama gira en torno a un grupo de «escritores» que asisten a un retiro literario idílico en una villa situada en Cinque Terre, Italia. Una reunión que termina en tragedia: todos mueren envenenados después de comer un risotto con setas. El plato fatal ha sido cocinado por Antonina Pistuddi, única superviviente y principal sospechosa.

¿Estamos ante un desgraciado accidente o se trata de un crimen premeditado? Aunque Antonina defiende su inocencia, tampoco oculta su antipatía hacia los fallecidos, a los que abiertamente considera impostores literarios. Jóvenes, exitosos en las redes por diferentes razones, que disfrutan de la fama y del dinero de forma despreocupada, gracias a las ventas millonarias de libros fútiles que, para más inri, ni siquiera han sido escritos por ellos.

«El éxito literario no depende de la pluma, sino del altavoz.»

La estructura de Veneno para escritores es muy original. Gran parte de la narración es una entrevista en directo en la BBC que se convierte en una acalorada y brillante batalla dialéctica entre Antonina y la periodista británica Doris Coleman. Un juego del gato y el ratón en la que una intenta acorralar a la otra, que se escabulle constantemente de todas las acusaciones.

Antonina encarna la figura del escritor tradicional y experimentado. Una especie en vías de extinción que no usa las redes sociales para promocionar su trabajo, lo cual, junto a la diferencia de edad, le hace parecer una especie de dinosaurio a los ojos del resto del grupo. En todo caso es un personaje enorme y atractivo, incluso a pesar de su petulancia y su indisimulado rencor hacia el mundo moderno. En algunos momentos Antonina puede resultar cruel y despreciable, pero en otros es imposible no aliarse con ella en su cruzada contra la vacuidad y la impostura.

Veneno para escritores es, en resumen, una novela divertida e inteligente que tiene la capacidad de arrancar sonrisas cómplices al lector (y que tal vez puede hacer sudar a más de un escritor). Muy recomendable.

5 comentarios en “VENENO PARA ESCRITORES, Nicola Lecca

    1. Pues creo sinceramente que te gustaría. Más por el tema central que por el desarrollo de la trama. Además, tiene un detalle «gómez-pintadiano» al final: el autor nos avisa de que la novela contiene cinco frases que no son de su cosecha, sino de otros autores italianos a los que menciona. Descubrirlas es un desafío sólo al alcance de verdaderos expertos.

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  1. Hola Daniel.

    Acabo de terminar la novela (me animé a leerla tras ver tu reseña). Mis impresiones resumidas:

    Me gustó la crítica mordaz al mundo editorial, la mezcla de suspense y sátira. Muy entretenido.

    No me gustó tanto el final. Tampoco la excesiva caricaturización de los personajes.

    Le doy un 6/10

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