No estaba seguro de que la pareja Delicado-Garzón fuera a funcionar bien en el formato de relato breve. Afortunadamente, mis temores eran infundados. En Crímenes que no olvidaré (2015), los personajes de Alicia Giménez Bartlett no sólo se mantienen a la altura, sino que brillan como nunca.
Esta vez se trata de un volumen de nueve relatos cortos en el que cada historia plantea un caso distinto, breve y concentrado, aunque perfectamente reconocible para quienes llevamos años siguiendo sus novelas.
Cada relato presenta una investigación rápida, a veces apenas un apunte criminal. En todos está presente ese tono tan característico de la autora: ironía, humanidad, diálogos naturales y una mirada muy observadora sobre las miserias cotidianas.
Pero no nos engañemos: a estas alturas, más que los propios crímenes, lo que muchos lectores buscamos en estas novelas es precisamente reencontrarnos con ellos. La inteligente, seca, intuitiva y escéptica Petra frente al tradicional, básico, entrañable y algo bruto Garzón. Esa contraposición que tan bien equilibra las historias. La química entre ambos sigue funcionando de maravilla.
Lo que demuestra la autora aquí es que no necesita cientos de páginas para construir tensión o despertar nuestro interés. Algunos relatos tienen un punto casi costumbrista, otros rozan el humor negro y alguno incluso deja una sensación melancólica bastante inesperada. Hay espacio también para pequeñas sorpresas narrativas, como ese caso que aparentemente conduce hacia una investigación criminal y termina revelándose como otra cosa muy distinta. Es el relato titulado «Parecido razonable», del que no contaré más.
Naturalmente, el formato tiene también ciertas limitaciones. Al tratarse de historias tan cortas, algunos casos se resuelven de forma muy rápida, incluso precipitada. Eso puede dejar al lector con ganas de mayor desarrollo. No hay aquí grandes tramas complejas ni investigaciones especialmente profundas. Pero tampoco parece ser ese el objetivo del libro, que sería más bien una reunión breve y agradable con viejos conocidos.
Personalmente, Crímenes que no olvidaré me ha gustado mucho. Conserva intacta la esencia de las novelas de Petra Delicado y se lee con enorme facilidad. Quizá no sea el título más ambicioso de la serie, pero sí uno de los más agradecidos para quienes disfrutamos del universo creado por Alicia Giménez Bartlett. Hay oficio, inteligencia y cariño por los personajes en cada página.
