Picnic en Hanging Rock (1967), de Joan Lindsay, es una de esas novelas inclasificables que difícilmente se pueden encuadrar en un único género, porque son un género en sí mismas. Una obra que fascinó e intrigó a los lectores en su día y que, todavía hoy, sigue haciéndolo. Ninguno de los que visitan este blog deberían perdérsela.
El origen del relato nos lleva al 14 de febrero de 1900, día de San Valentín, en pleno verano austral. Las alumnas del colegio femenino Appleyard salen a disfrutar de un picnic en plena naturaleza en un paraje llamado Hanging Rock, una formación rocosa muy popular del sur de Australia (y que se hizo todavía más popular a raíz de la novela).
Lo que parece que va a ser un día perfecto se transforma en una pesadilla: tres de las chicas y una de las profesoras que las acompañaba desaparecen misteriosamente, sin dejar rastro. Las autoridades inician de inmediato su búsqueda, pero pasan las horas, los días y las semanas sin que haya resultados. Las pistas son confusas y misteriosas. Y cuanto más avanza la novela, más desconcertante parece todo.
«¿Adónde iban? ¿Qué extraños secretos femeninos compartieron en esa última hora fatídica y alegre?»
Joan Lindsay juega al despiste con sus lectores. Presenta la novela en forma de crónica periodística, sembrando dudas sobre si se trata de un hecho ficticio o de algo que pasó en realidad. Esa fue una forma muy eficaz de promocionar su libro, pero que tuvo consecuencias inesperadas: puso en marcha a un ejército de exégetas que buscaron desentrañar los misterios ocultos de la novela, al tiempo que no pocos aventureros se embarcaron en la aventura de investigar el suceso sobre el terreno. Por increíble que parezca, el misterio de las desaparecidas en Hanging Rock hizo enloquecer a más de un lector.

Dejando de lado locuras y conspiranoias, esa ambigüedad intencionada y la maravillosa forma de escribir de la autora se combinaron para dar lugar a una obra única. Por un lado, la elegancia sencilla de su estilo narrativo resulta seductora, aunque, por otra parte, la atmósfera de la novela es en general opresiva, desasosegante, angustiosa. No me atrevo a contar nada más por temor a arruinar la experiencia del lector.
Conste que esta reseña solo es un análisis muy superficial de todo lo que se puede decir y reflexionar acerca de esta singular novela. Cada personaje esconde su propio universo de ideas, emociones y secretos. Por otro lado, también hay otros temas que convergen en las páginas de Picnic at Hanging Rock para enriquecer y hacer la historia aún más compleja: la crítica social, la sexualidad, el humor…
Para lo que sí me gustaría que sirviera este humilde texto es para advertir a los potenciales lectores de la novela de que leyendo este libro se van a adentrar en un territorio desconocido y probablemente abrumador. Una de esas lecturas que nos dejan huella. Y con muchas más preguntas que respuestas.

¡Hola! Yo leí este libro y vi la película, me encantaron las dos por igual. Había escuchado ese furor que causo en su momento, por lo visto las personas siempre fueron igual de influenciables XD
El «genero» de la novela sería gótico, es más se considera la primera novela gótica de Australia. No se si lo sabías pero hay un capítulo final que no aparece en el libro en el que se explica que pasó con las chicas y la maestra pero los editores le dijeron a la escritora que era mejor mantener el misterio y por eso se público muchos años después, creo que en la actualidad puede encontrarse por internet.
También hay una miniserie que adapta el libro pero es malisima, no la recomiendo. Estoy de acuerdo contigo en que es mejor adentrarse en esta historia sabiendo lo menos posible 🙂 ¡Saludos!
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Hola Noctua,
Algo he leído sobre ese capítulo final explicativo. No sé si quisiera leerlo, me gusta más cómo queda todo al final, dejemos volar la imaginación y demos gasolina a todo tipo de teorías. Ahí radica parte del encanto del libro.
No he visto ni la película ni la serie. Y después de lo que has escrito, creo que no la veré.
¿Un saludo!
Daniel
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La película es bastante buena, a pesar de sus limitaciones de tiempo por las que tiene que dejar de lado varias sub tramas sabe generar el ambiente adecuado y no traiciona el espíritu de la novela. La serie no corre con la misma suerte, es malísima, ni siquiera parece basada en el libro XD ¡Saludos!
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Pues te agradezco el comentario, así me ahorraré el mosqueo que sin duda me iba a producir el hecho de ver la serie.
¡Saludos!
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Parece la lectura perfecta para este verano. Me deja con la intriga lo que cuentas. Saludos 🙂
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Genial, ya nos contarás tus impresiones.
Saludos,
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Hola! Comparto mucho las impresiones que describes con respecto a este libro. Es increíble como se puede sacar tanto de una premisa bastante sencilla. Lo leí hace 5 años y parece que fue ayer cuando lo terminé, se queda contigo.
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Hola Pilar,
Sí, casi es mejor ignorar ese capítulo final de desenlace que, al parecer, se añadió después. Prefiero el final original, abierto y desconcertante.
Un saludo.
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Vi por primera vez la película en tv hace más de 30 años y me impactó muchísimo. Y cuando por fin publicaron el libro tanto tiempo después lo leí por supuesto. Siempre será uno de mis libros preferidos. Y Miranda siempre será un angel de Botticelli…
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Sin duda es un libro diferente, de los que no se olvidan.
Un saludo,
Daniel
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