el lector del tren de las 6.27

EL LECTOR DEL TREN DE LAS 6.27 H, Jean-Paul Didierlaurent

El lector del tren de las 6.27 h (2014) es la ópera prima de Jean-Paul Didierlaurent, un autor cuya carrera empezó muy tarde y acabó demasiado pronto, debido a su muerte prematura. En este breve lapso de tiempo, eso sí, escribió algunas novelas que cosecharon gran éxito en Francia.

El protagonista de esta novelita es Guylain Vignolles (Guibrando en la versión en español), un joven soñador y solitario que trabaja en una planta de reciclaje de papel. Su función es cuidar y alimentar a «La Cosa», la Zestor 500, una monstruosa trituradora de libros usados. Guibrando teme y odia a esa máquina, que en un fatal accidente destrozó las piernas de su compañero Giuseppe. También odia su trabajo, que lo ha condenado a una existencia triste y lúgubre en la que su único amigo es el mudo Rouget DeLisle, el pez rojo que le espera en casa dentro de su pecera redonda.

Después de cada jornada, Guibrando rescata algunas hojas que han sobrevivido a la masacre para darles una segunda vida. Al día siguiente, de camino al trabajo en el tren de las 6:27 h, las lee en voz alta ante el somnoliento pasaje del vagón. Un ritual extraño que, sin embargo, es del agrado de muchos viajeros.

«Para todos aquellos compañeros de viaje, él era el lector, el extraño personaje que cada día de la semana leía en voz alta y clara el puñado de páginas que extraía de su maletín».

Una de esas mañanas, Guibrando descubre en su asiento una memoria USB perdida que contiene numerosos archivos. De regreso a casa, al insertarla en el ordenador, se encuentra con el diario de una joven que le causará un gran impacto.

Es un planteamiento muy original, aunque el ritmo de la novela es un poco lento para empezar. La descripción de la máquina trituradora, por ejemplo, es demasiado larga y técnica. Por otro lado, la atmósfera triste y deprimente del principio se va transformando poco a poco, hasta conducirnos a un final luminoso.

En muchos aspectos, Le liseur du 6.27 h se podría incluir en esa categoría incierta que algunos llaman «literatura feelgood» la cual no acaba de convencerme (ya me pasó algo similar al leer El hombre que paseaba con libros). Ese ambiente de telefilm de sobremesa, esos personajes tan estereotipados y dulcificados… No es para mí.

A pesar de eso, aunque no haya conseguido entusiasmarme, no puedo decir que sea una mala lectura, después de todo. Su argumento es original y además contiene algunos momentos brillantes. Una novela que sirve para pasar una tarde agradable, pero que no dejará una huella especialmente honda en la memoria.

2 comentarios en “EL LECTOR DEL TREN DE LAS 6.27 H, Jean-Paul Didierlaurent

    1. Jajaja… Eso solo puede pasar en una novela francesa. En España le dirían: «¿Se quiere callar ya?». Sobre todo a primera hora de la mañana, con la mayoría del pasaje soportando el madrugón para ir a trabajar.

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