LA DEFENSA, Vladimir Nabokov

ed5ebdf1c322db8fb8d8feb35b13c64d45be06b5Dicen los entendidos que esta es la mejor novela de ajedrez de la historia, una afirmación que puede parecer osada si tenemos en cuenta que otros gigantes de la literatura como Stefan Zweig también han escrito sobre el juego inmortal, pero que bien podría ser cierta.

Para disfrutar de la lectura de La Defensa (1930), de Vladimir Nabokov, no hace falta ser un experto en el juego, aunque seguro que un buen ajedrecista sabrá saborear mejor esta magnífica y triste historia. En cualquier caso, si yo, vulgar aficionado y pésimo jugador de ajedrez, conseguí emocionarme y vibrar con esta novela, seguro que cualquiera podrá hacerlo también.

La Defensa cuenta la historia de una pasión que se transforma en obsesión, pero narrada de una forma magistral y cautivadora. El mismo autor describió su propia obra como “la historia de un jugador de ajedrez aplastado por su propio genio”.

Luzhin

Alexander Luzhin, el protagonista de La Defensa, despierta desde las primeras páginas la ternura y la empatía del lector: un niño solitario y tímido, objeto de burlas crueles por partes de sus compañeros de clase, incomprendido por todos, incluida su propia familia. De hecho, su padre se refiere a él en varias ocasiones como “un enigma”.  Pero todo cambia un buen día cuando un familiar le enseña a jugar. Entonces un mundo nuevo y fascinante se abre ante él. Resulta que aquel niño raro y retraído del que nadie esperaba nada se revela como poseedor de un talento prodigioso para el ajedrez, tanto es así que no tardará en destacar y en convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo.

“Las combinaciones son como melodías, yo puedo oír los movimientos”.

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Imagen de The Luzhin Defence (2000), adaptación cinematográfica de la novela, con John Turturro interpretando a Alexander Luzhin.

Nunca dejará de ser un tipo extraño, pero por lo menos Luzhin logrará normalizar su vida gracias a su matrimonio con una mujer (esa misteriosa “ella” cuyo nombre no se menciona en toda la novela), una joven hermosa y educada, de buena familia, incomprensiblemente enamorada del ajedrecista. Sus padres jamás entenderán ni aprobarán su decisión. ¿Qué ve ella en ese hombre torpe, gordo y desaliñado que siempre parece estar ausente?

“Tal vez fue precisamente porque ella no sabía nada de ajedrez la razón por la cual, más que un simple juego de salón o un pasatiempo agradable, el ajedrez era para ella un arte misterioso equiparable a todas las artes reconocidas”.

Pero ella no tardará en intuir que la pasión de su marido por el ajedrez resulta muy perjudicial para su equilibrio mental y su salud. Los acontecimientos se precipitan después de que el pobre Luzhin sufra un colapso durante una importante partida contra el campeón italiano Turati. Es el momento de poner punto final, empezar una nueva vida lejos del tablero. En definitiva, salvar a Luzhin.

Pero el ajedrez, esa pasión que arrastra a Luzhin a la locura y que ha marcado toda su vida anterior, volverá de la mano de un siniestro personaje llamado Valentinov… He contado demasiado. Quien quiera saber más, que lea esta maravillosa novela.

Nabokov y el ajedrez

La Defensa fue escrita en Berlín en 1930, donde Nabokov residía después de su huida de Rusia tras la Revolución. Muchos de los personajes retratados en la novela pertenecen a la aristocracia rusa en el exilio, un mundo que el autor conocía muy bien.

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Vladimir Nabokov (1899-1977)

¿Cuánto hay de autobiográfico en esta obra de Nabokov? Al igual que Luzhin, el escritor nació en una acomodada familia noble de San Petersburgo, transcurriendo su infancia y parte de su juventud en los últimos años de la Rusia zarista, un mundo que desaparecía ante sus ojos. En 1919 se exiliaría con su familia a Alemania antes de trasladarse definitivamente a Estados Unidos.

Cabe decir que La Defensa fue traducida al inglés y publicada en Estados Unidos más de dos décadas después de ser escrita, al calor del éxito cosechado por el autor con su famosa novela Lolita. Sería entonces cuando reconocería que el personaje de Luzhin estaba basado en Curt von Bardeleben, un maestro de ajedrez que Nabokov conoció personalmente y que acabó sus días saltando por una ventana.

Como no podía ser de otro modo Vladimir Nabokov fue un gran aficionado al llamado “noble juego”. En realidad fue mucho más que eso: fue un estudioso y gran experto en elaborar problemas ajedrecísticos. En 1969 publicó una curiosa obra llamada Poems and Problems, formada por cincuenta y tres composiciones poéticas y dieciocho enigmas de ajedrez, “un arte bello, complejo y estéril”, como él mismo lo definió.

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4 comentarios en “LA DEFENSA, Vladimir Nabokov

  1. Recuerdo que este libro estaba en casa de mis padres. No sé qué edición sería, tenía un caballo de ajedrez en la portada. Nunca lo llegué a leer pero creo que ahora me voy a atrever.
    Saludos desde Colombia.

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