CÓMO LA VIDA IMITA AL AJEDREZ, Garry Kasparov

como-la-vida-imita-al-ajedrezNo tengo por costumbre leer libros de auto-ayuda, esos en los que, como dice el chiste, sólo sirven para que el autor se “ayude” a sí mismo con las ventas del libro, pero como aficionado al ajedrez y pésimo jugador que soy, en este caso concreto la curiosidad pudo más. Sobre todo porque el libro estaba escrito por el más grande jugador de todos los tiempos.

Así que cuando me lancé a leer Cómo la vida imita al ajedrez (2007), de Garry Kasparov, lo hice más esperando encontrar interesantes datos biográficos del maestro que descubrir las claves para conseguir el éxito en la vida y cosas así.

En efecto, este libro es en cierto modo una autobiografía incompleta, ya que el autor no nos cuenta sus intimidades más allá de lo que está estrictamente relacionado con su trayectoria profesional. La idea principal es mostrar cómo se pueden ver y analizar todos los aspectos de la vida, tomar decisiones y aplicar estrategias, trazar proyectos y salvar dificultades… Todo a través de la mirada de un jugador de ajedrez. No de uno cualquiera, por cierto.

Un aficionado al ajedrez disfrutará sin duda de esta lectura, pues encontrará muchas alusiones y anécdotas de los grandes maestros. Cada uno de los capítulos de Cómo la vida imita al ajedrez se centra en el estilo de un jugador concreto y gira en torno a una virtud o habilidad específica, igualmente aplicable al noble juego que a la vida: la tenacidad, la paciencia, la agresividad, la imaginación…

En las primeras páginas se alude a las grandes novelas escritas sobre el mundo de las 64 casillas, destacando, cómo no, la Novela de ajedrez de Stefan Zweig y La Defensa de Vladimir Nabokov, dos novelas magníficas y absolutamente recomendadas incluso para los que no sientan especial interés por el juego. También se habla de cine, de arte, de ciencia, de sentimientos y de ideas. Todo, absolutamente todo, aparece relacionado con el mundo del ajedrez que, como cualquier aficionado medio ya sabrá, es mucho más que un simple juego intelectual.

Duelo Karpov-Kasparov  por el título mundial en los 80

A mí me parecieron especialmente interesante los fragmentos en los que evoca sus interminables y apasionantes duelos con Karpov, a mediados de los años 80, así como su enfrentamiento con Deep Blue, del que ya hablé en esta entrada. También el epílogo donde cuenta su incursión en los procelosos mares de la vida política rusa es de gran interés.

Si bien Cómo la vida imita al ajedrez es una libro entretenido y didáctico, contiene algo que desde luego no me gustó nada. Desde el principio hasta el final del libro, Kasparov se empeña en imitar a Julio César en De bello Gallico: resalta sus éxitos pero minimiza o directamente omite sus fracasos. Sólo le falta hablar en tercera persona. ¿El ego de los genios?

Garry Kasparov

A pesar de mi profunda admiración hacia él, no sólo en su faceta como ajedrecista sino en su rol de activista y opositor al régimen de Vladimir Putin en Rusia, eché en falta un poco de humildad. Hay alusiones condescendientes hacia otros grandes del tablero  (principalmente sus contemporáneos) que, sinceramente, creo que se podía haber ahorrado. Pero los que le conocen dicen que esto forma parte del carácter del “Ogro de Bakú”: o lo tomas o lo dejas.

En todo caso, es mejor acabar esta reseña con buen sabor de boca: el de las deliciosas anécdotas y pequeñas biografías de grandes maestros que aparecen al final de cada capítulo, incluyendo alguna cita o reflexión de cada uno de ellos. Esta es para mí una de las mejores:

“La táctica consiste en hacer algo cuando hay algo que hacer; la estrategia consiste en saber qué hacer cuando no hay nada que hacer.”

Savielly Grigorievich Tartakower

Si te ha gustado esta entrada no olvides hacer clic en Me Gusta. Y si quieres leer más reseñas tal vez te interese suscribirte a Un Humilde Lector.

2 comentarios en “CÓMO LA VIDA IMITA AL AJEDREZ, Garry Kasparov

    1. Cierto: al menos Kasparov es un genio y se lo puede permitir. Es más lamentable ir de sobrado y carecer de talento (cosa que se ve mucho, por desgracia).
      Un abrazo, Juan Carlos.

      Me gusta

Responder a Daniel Terrasa Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s